Maneras de estudiar un pasaje musical con el saxofón

En este artículo, quiero explicarte cómo siguiendo unos sencillos pasos, podemos aprender a tocar cualquier pasaje musical con el saxofón, independientemente de la dificultad que conlleve.

Seguramente necesites adaptar estos pasos, hacer o añadir otros diferentes. Con suerte, con menos consigas que te salga dicho pasaje.

No voy te voy a contar cómo estudiar saxofón, cómo dividirnos el tiempo o cómo estudiamos una obra musical, ya que para ello tenemos otros artículos.

Voy a centrarme en cómo podemos afrontar el estudio de un pasaje de relativa dificultad, como por ejemplo, uno del primer movimiento de la obra “Scaramouche” de D. Milhaud para saxofón alto.

Compás 13. I Vif. Scaramouche de D. Milhaud

Estudiar sin compás, relativamente lento y buscando la musicalidad

Cuando ya tenemos algo estudiada y empezando a “embastar” el movimiento de la obra, vamos a aislar los pasajes de más dificultad y a trabajarlos independientemente.

Es muy importante identificarlos y extraerlos. Muchas veces nos empeñamos en practicarlos mucho, rápido y mal. Eso hace que no lo aprendamos correctamente.

Con este ejemplo, yo he identificado ese pasaje de más dificultad y voy a extraerlo y a estudiarlo a parte.

Voy a tocarlo varias veces bastante lento, nota por nota y a cada vez que lo repita voy a intentar buscarle puntos de musicalidad y a pensar cómo lo estoy tocando.

A su vez, estoy desgranando el pasaje, practicándolo lentamente, me da tiempo a pensarlo y a escucharme, y sin querer, estoy empezando a memorizar y comprender. Siempre lento.

Notas en bucle

Cuando detecto que el enlace en dos notas no sale correctamente, la practico en bucle, lento al principio y le subo la velocidad progresivamente.

Es posible que fallemos en el enlace entre dos notas, ya sea por el ámbito o por otra cosa. Debemos de aislar y practicar en bucle hasta que se interiorice.

Por ejemplo, en el enlace del Re# con el Fa becuadro, se produce un efecto como de enganche. Ahí es donde aplico esta técnica.

Si el problema es de entonación de la nota, ayuda mucho cambiar de octava el pasaje.

Cambiamos articulaciones

Sin duda, es uno de los cambios que más fruto da a la hora de estudiar un pasaje difícil. Es como aprender a viajar de una ciudad a otra por distintos caminos.

En este pasaje, tenemos una articulación ligada de cuatro en cuatro. Yo prefiero siempre trabajarlo varias veces de forma ligada y luego todo picado. Pienso, al trabajarlo de forma ligada, en una unidad musical sin cortes y limpio.

Cuando esto ya lo tengo y el pasaje “va limpiándose”, le cambio la articulación: dos ligadas, dos ligadas; dos ligadas, dos picadas; ligadas de tres en tres…

Siento que haciendo esto, le doy un mensaje a mis dedos de coordinación máxima. Me ayuda a quitar vicios y mejoro mi psicomotricidad con el pasaje en concreto.

Para otro articulo daría la elección o cambio de la articulación que está escrita en este pasaje en concreto.

Cambiamos la rítmica

Después de los pasos anteriores, que posiblemente me lleven unos minutos nada más, sigo con el proceso de transformación del pasaje, variando ahora la rítmica.

Simplemente, podemos aplicar otra rítmica que elijamos o una que nos sugiera el pasaje. Cuantos más cambios y prácticas, mejor resultado obtendremos con el original.

Es posible también cambiarle incluso el compás y pensarlo en ternario o subdivisión ternaria.

En el caso del pasaje de Milhaud, podemos practicarlo con swing.

En este punto quizá ya me ayudo con el metrónomo y posiblemente del afinador u otro instrumento para trabajar la afinación.

Descanso

Sí. Has leído bien. No me empeño en que salga todo en un día. Ni en dos ni en tres, si no que este es un camino a medio-largo plazo.

No me ofusco ni me cabreo. Simplemente paso a otra cosa y al día siguiente ya lo retomaré. Al final todo sale.

No pienses todavía en darle velocidad. Ya llegará ese paso.

Memorizo

Con la práctica, y más en los pasajes difíciles como este de Scaramouche, el truco está en memorizarlo.

Al final, se va a convertir en ese pasaje que te sale todo cuando calientas y eso te sirve para practicarlo, interiorizarlo y aprenderlo.

Ten cuidado y no lo vicies. Memorizalo correctamente.

Velocidad

Es lo que menos me preocupa y por eso, lo dejo para el final. Si has sabido aplicar los pasos anteriores, éste llega solo. Cuando somo jóvenes, solo nos preocupa este paso, pero es el menos importante.

Cuando ya tengo la obra en una fase más avanzada, empiezo a exigirme llegar a la velocidad que necesito para tocarla en audición. Para eso me ayudo del metrónomo y me armo de paciencia.

No te ofusques, ya que con eso no consigues nada bueno. Si no lo consigues, no te obsesiones, duerme la obra un poco y ya la retomarás con más ánimo y más madurez.

El que la sigue, la consigue.


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