Cómo hacer dictados musicales

Vamos a quitarnos este cliché mental, ese es el objetivo de este artículo, pero es que el dictado musical es la parte que más dificultad presenta a la hora de estudiar lenguaje musical. Debemos abordar desde el interior su compresión, tanto en la parte rítmica como la de la altura de sonidos. Esta última es la más complicada, ya que cuando solfeamos, vemos y cantamos al mismo tiempo la linea melódica gráficamente, pero en los dictados nos la tenemos que imaginar, nos tenemos que enfrentar a un pentagrama en blanco. También ocurre con la parte rítmica. ¡Qué importante es la imaginación!

Debemos practicar los dictados musicales desde el comienzo de nuestra etapa musical y prestar especial hincapié en el lenguaje musical rítmico y entonado, ya que carencias de éste se repercuten en los dictados. Sin miedo. Quizá te pueda ayudar con los cursos de música que ofrezco en mi web.

Os voy a dar unos consejos para que todo esto de hacer dictados musicales sea más fácil, aunque no existan fórmulas maestras, ya que sólo el entrenamiento te dará esta capacidad:

Disposición de trabajo


  • Estad tranquilos y concentrados.
  • Cada uno a su ritmo.
  • Debemos saber las formulas rítmicas y melódicas que se van a utilizar.
  • Cantaremos los acordes principales y la tonalidad escogida.

Escribir la línea melódica


  • Debemos distinguir los intervalos ascendentes y descendentes.
  • Escucharemos primero el dictado en general y luego por secciones más pequeñas.
  • Tendremos que conocer la tonalidad y obtener la primera nota.
  • Escuchar y tararear.
  • Id escribiendo las notas (solo la cabeza) aunque no estemos seguros. Ya volveremos a escuchar y verificar.
  • Entonaremos los escrito y no lo que escuchábamos ya que es importante para verificar los fallos.
  • Hacemos un proceso de comparación de lo escrito con lo que sonaba y corregimos.
  • Cuidado con las alteraciones accidentales, seguro que tienen su lógica.
  • Con la practica, estos pasos se irán haciendo a la vez y más rápido.

Escribir la línea rítmica


  • Marcaremos el pulso y también marcaremos el compás.
  • Escribimos las plicas de las notas que hemos puesto.
  • Escuchamos y señalamos las partes fuertes del compás. Nos ayudará a adivinar el compás entre otras cosas.
  • Señalaremos los silencios. Cuidado con esto, que podemos tener puntillos, ligaduras u otros elementos.
  • Ponemos las notas con sus formulas rítmicas.
  • Ponemos las líneas divisorias al pentagrama.
  • Prestamos atención a la ultima nota de la sección que hemos escuchado y empezamos el proceso con la siguiente sección. Este enlace es fundamental.
  • Revisamos todo y lo cantamos.

Si tenemos dictados a dos o más voces, debemos, en primer lugar, sacar una voz y luego otra, de forma separada. Con las mismas técnicas que he escrito arriba. También el trabajo de armonías, intervalos armónicos y la discriminación de voces te va a ayudar.

Como conclusión podemos afirmar que dos elementos se deben entrenar al margen del propio dictado: escuchar mucha música y cantar, ya que el proceso de sacar las melodías de una tema y luego escuchar su armonía es fundamental.

La condimento perfecto a todo esto es tocar en conjunto y cantar en un coro. Ayudaros de la tecnología, porque hay numerosos apps y programas para entrenamiento auditivo. ¡Utilizadlos!

Escuchad el episodio 31 del podcast anacrusa donde hablo de este tema.

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