El vibrato en el saxofón

Para los músicos, el vibrato es un recurso expresivo que se produce oscilando, de manera controlada y regular la afinación de un sonido. Este recurso interpretativo es muy conveniente a la hora de matizar el sonido de saxofón y aumentar la expresión artística de la música que así lo permita su estética.

Históricamente, este recurso expresivo es utilizado por los cantantes y después adoptado por los instrumentistas de cuerda desde ya el siglo XVI. A partir del S. XVIII se empezó a utilizar por algunos instrumentos de viento madera como medida de refuerzo de la expresión en algunos puntos concretos. Desde el Clasicismo musical, pero sobre todo desde el Romanticismo, este recurso se normaliza en muchos de los instrumentos de la orquesta.

Con la expansión del Jazz y con la influencia del Impresionismo musical ya en el S. XX, este efecto de embellecimiento se propaga y se usa como adorno al sonido muy comúnmente.

En el saxofón clásico, el uso del vibrato se adopta y normaliza a mediados del siglo XX, siendo la figura de Marcel Mule la principal causante.

¿Cómo hacer el vibrato?

El vibrato es un efecto que debemos practicar cuando ya tenemos un control relativo de la columna de aire, de la afinación y del sonido. A partir de ahí, debemos empezar a practicarlo y usarlo.

He de decir, que la practica y control de este efecto hay que hacerlo eficientemente con metrónomo, pero es importante que el uso del mismo tiene que contar con la naturalidad y aporte del instrumentista. Es decir, el vibrato no se piensa, simplemente se hace.

La aplicación responderá a patrones estéticos de nuestro repertorio, pero su uso, tiene que dar personalidad a nuestras interpretaciones.

La oscilación de la onda debe ser regular, con una amplitud relativa y sobre todo, teniendo conciencia que la “desafinación” que produce el efecto debe ser controlada y aplicarse de la misma manera para arriba que para abajo, es decir, misma cantidad de oscilación en positivo que en negativo.

El resultado de esto será que la afinación sea la adecuada y no se produce desafinación. También, esto tiene particularidades en el saxofón, ya que los sonidos del registro agudo van a necesitar muy poca oscilación de la onda hacia arriba y lo contrario ocurre con el registro grave.

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Tipos de vibrato

Su utilización depende del dominio del mismo del matiz o la profundidad del sonido, aunque se pueden usar haciendo una simbiosis.

  • Vibrato de entonación o de mandíbula: es el más utilizado dentro del mundo del saxofón. Se produce modificando la presión de la mandíbula inferior contra la caña.
  • Vibrato de diafragma: su realización es producida por cambiar la cantidad de aire en la columna de aire.

¿Cómo practicar el Vibrato en el saxofón?

Tenemos que controlar tres parámetros: velocidad, amplitud y afinación del sonido. Para ellos utilizaremos tres herramientas imprescindibles: metrónomo, afinador y grabadora.

Si estamos empezando con el vibrato, simplemente podemos hacer este ejercicio y practicarlo en este rango de velocidades (negra a 54-72) y hacerlo con tresillos, semicorcheas, seisillos y quintillos.

Utilizaremos el metrónomo para marcar la velocidad y controlar la velocidad del vibrato, el afinador para observar la afinación y la grabadora para escucharnos y controlar que lo hacemos adecuadamente.

Os voy a proponer un ejercicio, con una escala cualquiera, en el que primero hacemos la nota sin vibrato y luego la vibramos, en este caso como si fuera cinquillos, procurando así una cierta irregularidad dentro de la regularidad de este efecto.

Es interesante practicarlo con distintos registros y en distintos matices, observando la afinación y una buena calidad de sonido.

Práctica del vibrato

Para que veamos que el uso del vibrato es muy personal os voy a dejar tres ejemplos de su utilización en el saxofón, ordenados de más antiguo a más moderno y así observaremos su cambio de estética, de amplitud e incluso de velocidad.

Marcel Mule
J. M. Londeix
Miguel Ángel Lorente